Fotografía de Guerrilla: Retratos de niños

Organizar una sesión de fotos de niños, con una buena ubicación, buena ropa y la luz adecuada puede producir grandes imágenes. Pero sabemos que los niños son niños: se mueven, son impacientes, y básicamente, no les interesan las razones por las cuales sus padres quieren fotos de ellos. Además, es más interesante capturarlos tal y como son, haciendo las cosas que hacen.

Pero no te confundas: hacer fotos «cándidas» no significa que no sea un gran desafío técnico. De hecho, estar ante un sujeto en movimiento, con luz cambiante y a pocos centímetros del suelo, puede ser agotador. Veamos qué podemos hacer al respecto…

1. Prepara tu equipo
Mantén tu cámara en un lugar de fácil acceso. Asegúrate de que las baterías están cargadas, que hay espacio en la tarjeta de memoria y que la configuración es la adecuada. Te en cuenta que necesitarás disparar a grandes velocidades, con lo que deberás contar con buena luz, una buena abertura de diafragma o un aumento de ISO. Algunos fotógrafos prefieren no utilizar flash en estos casos: si queremos fotos de guerrilla, es mejor no distraer a nuestros sujetos con «fuegos» de flashes. Y si estás acostumbrado al AutoFocus, procura quitarle el pitido.

Elige el objetivo que mejor se ajuste a la situación que estás fotografiando: puedes usar un angular para crear escenas más cercanas. Y si quieres alejarte pasar desapercibido, puedes optar por un lente más largo.

2. Ponte a su nivel
Es tentador para disparar de pie, pero es más interesante disparar a su nivel. De esta forma, el observador se convertirá en parte de la escena, viendo al mundo de la misma forma y ángulo que los niños. Es espectador pasará a formar parte de la foto. Además, el resultado suele ser más íntimo y expresivo.

3. Ilumina sus ojos

Una de las cosas más interesantes de los retratos de niños son sus grandes ojos y sus miradas inquietas. Por eso suelen ser muy atractivas las fotos en las que la luz se refleja en  sus ojos. Si quieres saber más, aquí tienes unos tips.

Como regla general, las ventanas suelen ser excelentes fuentes de luz. Al igual que los televisores, con el beneficio añadido de asegurarnos de que los niños seguro mirarán a esta fuente de luz 🙂


4. Cuida tus fondos
Tratando de capturar tomas  de los niños, a menudo podemos descuidarnos de lo que sucede a sus espaldas. Con la presión de captarlos en plena faena, solemos abrir el ángulo de disparo, incluyendo fondos que lo único que producen son ruidos estéticos. Procurar fondos de colores y texturas sólidos ayuda a la captura. De todas formas, un buen recorte posterior puede ser la solución para eliminar elementos que quitan atención del retrato.
Pero ten cuidado con las profundidades de campo: no querrás que su nariz esté enfocada pero sus ojos no!
5. Capta la escena, no sólo la cara

Los grandes retratos de niños ofrecen a menudo sólo la cara, pero a veces la captura de una escena más amplia puede ser muy valioso, mostrando sus juguetes, o la mascota que está acurrucada a su lado. Nos mostrará al niño tal y como es. Otra opción es mostrar sólo un pequeño detalle que ilustra algo sobre las actividades del niño: una mano cubierta de pintura, o sus zapatillas el fútbol abandonado su habitación, por ejemplo.

6. Lleva la cámara siempre contigo

Es uno de los mejores consejos que nadie puede darte. Y sigo al pie de la letra este consejo de Chase Charvis: The Best Camera is the One That’s With You

Nunca sabes qué te puede deparar una tarde en el parque o y paseo después de cenar.
Related Posts with Thumbnails